El pirata tomó su catalejo y miró a lo lejos, en busca de algún indicio de vida, tal vez una pequeña isla en la cual pudiera desembarcar y sentir estabilidad una vez más, alejarse de la constante vulnerabilidad de estar sobre una pieza flotante de madera, que ante una inminente tormenta podría ser destrozada y él quedaría a la deriva y sin posibilidad de salvarse. Se puso a pensar en la seguridad que necesita cualquier ser humano ante la vida, desde el amor de una persona, que te genera la ilusión de no estar solo, de que alguien más comparte contigo su oxígeno y te ama, a pesar de tener una pata de palo y un parche en el ojo.

Continuó observando los alrededores, pero nada encontró, ni tierra, ni otro barco, ni siquiera una solitaria ballena, todo estaba cubierto por la inmensidad del mar.

Llevaba tanto tiempo navegando que ya había olvidado el día en el que estaba, el propósito de su viaje, por un breve momento añoró la vida que dejó ir, aquella familia que tanto le quiso y de la cual decidió arrancarse para poder cumplir con su destino. Aquella bella mujer que mucho le amó y que por miedo despreció, tanta gente que frente a sus ojos había pasado, de la cual se había enamorado, pero sin nada había dejado.

Tantos había y hubieras, que decidió escupir al mar, fuera de su mente, de su vocabulario, tan solo era un día más en la existencia de un feroz lobo de mar. Tanto que consiguió por su sanguinaria valentía, desde enormes tesoros hasta miles de mujeres, ¿Qué más podía necesitar un hombre? Él era la expresión completa de un macho alfa, sí señor, nadie podía superarle.

De pronto, una lágrima escapo de su ojo izquierdo, con una mano lo tapó e intento contener un torrente de llanto que ni siquiera un dique hubiera logrado mantener a raya, débil y vulnerable se entregó al fiero monstruo de sus sentimientos, más temible que el kraken de las profundidades del océano.

Estaba a su merced, ese viejo demonio que durante tanto tiempo mantuvo prisionero, le atacó y devoró por completo, al final el pirata se consumió y de él solo quedó una persona, un ser que de una vez por todas aceptó su naturaleza humana y que después de tanto luchar, su destino pudo enfrentar.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s