Ámate

El incrédulo Isaac cree que el amor no existe porque nunca lo ha sentido, piensa que es una invención de los poderosos para mantener controlado al mundo; cuando sale de su casa ejercita su “capacidad de amar”, esto funciona así: cada vez que una persona cruza frente a él, él se acerca y apunta al otro con el dedo indice, mientras con todas sus fuerzas le grita, “Te amo”, y procede a acercarse a abrazarlo.

La gente al ver este espectáculo y no entenderlo se aterra y corre lejos de Isaac, quien les persigue para poder cumplir con su cometido, éste personaje tiene 52 órdenes de restricción, ha estado en la cárcel 114 veces y muchas otras más lo han golpeado o amenazado, pero no entiende por qué.

El amor no se debe forzar, el amor al otro comienza en uno mismo y me parece que esa oración es la más difícil de integrar en nuestra vida, porque ¿Cuántos diríamos que no nos amamos? Pensamos que el amor propio es algo con lo que se nace y lo cual no necesitamos trabajar, pero he caído en la cuenta de que es el más difícil de sentir.

Esto porque somos nuestros peores jueces, las barreras que nos imponemos son las más altas, al igual que los insultos y castigos por equivocarnos, cuando caigo en cuenta de lo mucho que me he lastimado me visualizo como si tuviera un doble, al que me refiero como el “Salvador lastimado”, imagino que lo abrazo y acaricio su cabeza mientras le pido perdón y me recuerdo que soy humano y parte de mi naturaleza es cometer errores y aprender de ellos.

El largo camino del amor propio empieza con una disculpa y termina con un abrazo.

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Profetas del Amor

Llegaron del cielo, una mezcla entre polvo de estrellas y esencia del cosmos, incomprendidos, diferentes, peculiares. Cada uno tuvo que pasar por un largo camino en el que aprendieron a  aceptar, comprender, y exaltar aquello que los separaba de los demás, lo cual ante el mundo era una amenaza.

En una encrucijada de la vida, se encontraron el uno frente al otro: hombre y mujer, Yin y Yang, Sol y Luna, la combinación ancestral del equilibrio. Sus corazones que estuvieron largo tiempo dormidos despertaron de su letargo y comenzaron a latir, como dos imanes fueron atraídos hasta lo más cercano del otro, eran dos ciegos que a través del tacto conocen el espacio que los rodea, callaron y dejaron que sus manos les guiaran a descubrir los misterios del otro.

Una conexión muy fuerte se manifestó dentro de ellos, los engranes volvieron a girar y de luz se llenó su ser. Él decidió hacer un gran sacrificio, entregarle su corazón, el cual era su posesión más preciada, ya no valía la pena esconderse y guardar, el tiempo para ser paciente había terminado y solo quedaba entregarlo todo o morir.

Así que intentó acercar sus manos al pecho para extirpar el órgano, pero su cuerpo no se movió, ella sonrío levemente porque pensaba lo mismo, del centro corporal de ambos comenzaron a salir unas hebras luminosas, semejantes a las raíces de un árbol que busca el agua, se unieron y entrelazaron en una danza milenaria, la trenza elevó hasta el cielo donde formó un gran corazón, las dos almas gemelas se habían encontrado y una vez más hacían de uno lo que antes eran dos.

Él órgano dorado se expandió a tal grado que llegó a cubrir el sol, hasta que no pudo más y explotó, los pedazos se convirtieron en cenizas, en polvo de estrellas que cayó sobre las ciudades y depositó una semilla de amor en cada una de las personas que tocó.

El pacto estaba sellado, el misterio revelado, en el crepúsculo de la existencia comprendieron quienes eran: Profetas del Amor. Su gran misión, enseñar al mundo a amar con plenitud y sin reservas. Una pareja con el propósito de germinar las semillas que se habían instaurado en los corazones de cada persona.

Azulejo Azulado, colaboración con Sofía Blanco

Azul, azul, azulejo azulado.

Seamos instrumentos de luz.

En el camino, de cuando en cuando, vislumbré breves momentos de aspereza.

Tuve una visión en la cual comprendí que el hombre debe estar al servicio del otro.

Estas son las palabras escondidas detrás de los ojos y en la punta de la lengua, que bonita la saliva.

Cerremos la boca y dejemos que los ojos comuniquen todo aquello que el alma anhela.

Estupefacción coloidal en la carne trémula y blanda.

Que el modo de actuar sea natural, hay que olvidar los patrones aprendidos, ya no quiero dudar.

Hoy encontré mi anillo.

Alma desnuda no busques velos para cubrir lo que eres.

Piedras preciosas, piedras del cielo, la nube cómo el ágata. Todo es del agua.

Texto centrado, texto justificado, al final de todo texto, ideas, razones para estar vivo.

Mujer amada cuánto te he esperado

@elesq

Un sol brillante ilumina la playa,

Tu melena dorada danza con la arena,

De fondo está el océano,

Padre, Madre de nuestra unión,

Nos miramos a los ojos,

Con tu sonrisa comprendo que el momento ha llegado,

Me acerco a ti en un estado de plena confianza,

Me acompaña la certeza de que mi beso corresponderás.

Rodamos en la arena,

Nos reímos y tomamos un baño de mar,

Separados nunca más,

Unión sagrada que ningún ser podrá romper,

Festejemos la llegada de un amor largamente esperado,

Que los regalos sean besos y caricias,

Mujer amada yo me entrego a ti.

Limpia tú mente para poder crecer

Entré en mi habitación, lugar en el que el descanso está permitido, estancia en la cual no es necesario entrar con cierto tipo de ropa, mejor dicho en la que ni siquiera se necesitan prendas, donde la creatividad fluye y hasta el llanto aflora. Cuna de creaciones y asesina de pasiones, pero que en ese preciso momento más bien era un dique de contención para todo aquello.

Expedía un terrible hedor a humedad, soledad y depresión, estaba saturado por la acumulación de basura y malos sentimientos, un ambiente que fomentaba al suicidio espiritual, en resumidas cuentas un caos. Me invadió un ataque de ansiedad y los monstruos de papel me arrinconaron en la esquina de mi cuarto, hasta que me decidí a limpiar aquel lugar.

Me armé con la mejor disposición a revolucionar la habitación, además de muchas bolsas de basura y desinfectantes. Primero corrí las persianas y dejé que la luz del sol iluminara la estancia, posteriormente abrí de par en par las ventanas, una ráfaga de aire fresco dominó al fétido hedor que ahí se había instalado.

Saqué un montón de basura, desde cartas sin remitente, lazos rotos, hasta ese amor no correspondido que tanta energía me había quitado. Arranqué de las paredes todas aquellas relaciones tóxicas que se alimentaban de mí, tuve que extirparlas hasta la raíz porque lloraban y suplicaban mantenerse ahí.

De la cama tuve que sacudir recuerdos de intimidad, de entrega hacia otro ser, que me mantenían atado a unas sábanas y una almohada que simplemente me habían dejado de pertenecer, una gran nube de polvo salió por la ventana para nunca más regresar.

Después de varias horas y muchas lágrimas derramadas logré la misión, mi cuarto una vez más estaba pulcro, me paré y observé con placer la estancia que ahora se veía vacía, tenía unos cuantos libros, la cama, y un escritorio. Nada más que lo necesario, tal vez esa limpieza que hice no fue de mi habitación, sino más bien de mí ser esencial que necesitaba deshacerse de tanto para poder crecer.

Imagina encontrarte con aquella mujer que te haga olvidar a todas las demás

Imagina encontrarte con aquella mujer que te haga olvidar a todas las demás, que al simplemente verla tu panorama visual se reduzca a solo su figura, a una expansión hacia lo profundo, toda aquella información en el ambiente que no sea necesaria deja de existir.

En ese momento comprendes que estás en donde tenías que estar, que todo aquello por lo que tuviste que cruzar era necesario para llegar hasta ahí, vas a estar tan pleno que vas a olvidar conceptos como el miedo, el enojo y el rencor. Todas las cicatrices dejadas por un corazón roto van a evaporarse y traer consigo una gran fuerza.

Van a sentir sus corazones como dos soles que buscan estrellarse, fundirse, para nunca más volver a estar separados, vas a acercarte a ella y entender cada una de sus intenciones, pensamientos y emociones, sin necesidad de compartir palabras, porque la telepatía generada de esa gran unión va a ser el mejor medio de comunicación.

Ese beso, va a ser mejor que cualquier otro beso que hayas experimentado en tu vida, no tiene porque ser de una gran complejidad, porque entenderás que en la sencillez de que sus labios se toquen, se creara la conexión de compartir tu espíritu con otro ser que amas.

Terminada toda actividad amorosa, estarás recostado a su lado, probablemente abrazándola, con tus manos entrelazadas con las suyas y de una vez por todas vas a comprender que lo eterno carece de un tiempo específico, porque un solo momento puede ser más infinito que todas las horas de la vida. Nunca más volverás a estar solo, aunque sus cuerpos se separen, han dejado muy dentro de ambos, vida; la esencia misma de Dios. El sentido por el cual venimos al mundo.

Es necesario desechar la basura de nuestro interior

Le apodaban el “recoge basura” porque nadie sabía su  verdadero nombre, él era una persona que carecía de edad, ya que algunos lo veían como un joven en sus veintes y otros como un anciano a sus noventas, era un vagabundo que utilizaba su vida para recorrer cada pueblo del globo, y se dedicaba a recoger la basura del lugar a cambio de comida y hospedaje.

La gente no entendía las razones de su peregrinar ni a qué destinaba todos los desechos que recogía, pero era un alivió que existiera un ser capaz de llevarse todo aquello que ensucia.

Un día llego hasta Dalamán, un pueblo reconocido por ser ecológico y autosustentable, ellos no utilizaban productos desechables y todo aquello que consumían se podía reciclar, así que carecían de desperdicios, el recoge basura recorrió el pueblo de principio a fin ofreciendo sus servicios pero nadie los aceptó porque simplemente no lo necesitaban.

Se hizo de noche y el señor continuó caminando en busca de despojos, hasta que una viuda se compadeció de él y decidió recibirlo. Lo alimentó, le dio una cama donde dormir y hasta lo vistió con las ropas de su difunto esposo. A la mañana siguiente en que el recoge basura se disponía a partir, éste le dijo.

— Señora agradezco sus atenciones, me gustaría retribuirle llevándome su basura.

— En este pueblo no existe la basura joven, tu compañía fue el mejor regalo. — Contestó la mujer.

— Claro que hay muchos desperdicios, este es uno de los asentamientos más sucios por los que he transitado.

La señora cambió su expresión amable por una cara seria y que irradiaba despecho.

— ¡Tenemos un reconocimiento mundial por ser lo más limpios! ¡Lárgate de mi casa!

El recoge basura no se inmutó, su expresión se mantuvo serena y su voz era igual de suave que antes de las amenazas.

— Abre tus brazos y deja salir todas aquellas noches de llanto por alguien que ya se fue, permite que me lleve todo el enojo por haber sido separada por la muerte del amor de tu vida.

La mujer se quedó callada y miro con extrañeza a la persona que tenía frente a sí, después de unos momentos siguió sus instrucciones. El recoge basura tomó un hilo que salía del cuello de la mujer, era negro y carecía de brillo, lo fue extrayendo hasta que terminó con él.

La antes envejecida y consumida mujer, ahora irradiaba luz y felicidad, tenía un nuevo brillo en todo su ser, como si hubiera sido rejuvenecida. Su mirada buscó al señor, que ahora caminaba a lo lejos encorvado como un anciano y apoyándose en un bastón. Su misión en ese pueblo se había completado. No toda la basura que acumulamos es material, también el cuerpo y el espíritu acumulan desechos que deben ser liberados.

A merced del mar

El pirata tomó su catalejo y miró a lo lejos, en busca de algún indicio de vida, tal vez una pequeña isla en la cual pudiera desembarcar y sentir estabilidad una vez más, alejarse de la constante vulnerabilidad de estar sobre una pieza flotante de madera, que ante una inminente tormenta podría ser destrozada y él quedaría a la deriva y sin posibilidad de salvarse. Se puso a pensar en la seguridad que necesita cualquier ser humano ante la vida, desde el amor de una persona, que te genera la ilusión de no estar solo, de que alguien más comparte contigo su oxígeno y te ama, a pesar de tener una pata de palo y un parche en el ojo.

Continuó observando los alrededores, pero nada encontró, ni tierra, ni otro barco, ni siquiera una solitaria ballena, todo estaba cubierto por la inmensidad del mar.

Llevaba tanto tiempo navegando que ya había olvidado el día en el que estaba, el propósito de su viaje, por un breve momento añoró la vida que dejó ir, aquella familia que tanto le quiso y de la cual decidió arrancarse para poder cumplir con su destino. Aquella bella mujer que mucho le amó y que por miedo despreció, tanta gente que frente a sus ojos había pasado, de la cual se había enamorado, pero sin nada había dejado.

Tantos había y hubieras, que decidió escupir al mar, fuera de su mente, de su vocabulario, tan solo era un día más en la existencia de un feroz lobo de mar. Tanto que consiguió por su sanguinaria valentía, desde enormes tesoros hasta miles de mujeres, ¿Qué más podía necesitar un hombre? Él era la expresión completa de un macho alfa, sí señor, nadie podía superarle.

De pronto, una lágrima escapo de su ojo izquierdo, con una mano lo tapó e intento contener un torrente de llanto que ni siquiera un dique hubiera logrado mantener a raya, débil y vulnerable se entregó al fiero monstruo de sus sentimientos, más temible que el kraken de las profundidades del océano.

Estaba a su merced, ese viejo demonio que durante tanto tiempo mantuvo prisionero, le atacó y devoró por completo, al final el pirata se consumió y de él solo quedó una persona, un ser que de una vez por todas aceptó su naturaleza humana y que después de tanto luchar, su destino pudo enfrentar.

Polvo de estrellas

Efectivamente compañero es un trabajo de alto rendimiento vivir dentro de mí, es un complejo funcionamiento del cual todavía no tengo pleno conocimiento, porque al llegar a este receptáculo, carecía de instrucciones, así que con el paso del tiempo y un poco de maña, he logrado entender de manera básica esta compleja máquina de la cual probablemente ni Dios sepa cuál sea su efectivo manejo.

Ser humano es una tarea difícil, hay tantos elementos de los cuales uno se debe preocupar, cómo la primera vez que sales a conducir y te dicen que tienes que estar pendiente de todos los detalles, cuando tu primordial angustia es sacar el clutch y acelerar a tiempo para que el automóvil no se apague, ahora imagina que una sola persona tiene que manejar miles de carros al mismo tiempo, en un infinito tráfico y cruce de vehículos, sumido en un caos porque algún monstruo japonés decidió invadir esa ciudad. Exacto. Esa es la mejor manera para definir el ser humano y tener que coexistir con miles más que se encuentran en la mismita situación que tú.

─ Gracias a Dios yo soy simplemente polvo de estrellas, mi única preocupación es seguir flotando eternamente.

─ Por eso te envidio hermano mío, pero nunca serás capaz de sentir en carne propia, el amor.

─ He escuchado de eso, ¿Hay gente que mata por eso no? ¿A qué se parece? ─Contestó con curiosidad.

─ No tiene forma, color u olor, pero vaya que tiene sabor, es la cosa más deliciosa del cosmos entero. ─ Suelta una gran bocanada de aire a forma de placer.

─ Me gustaría probarla, pero como te dije soy un simple conjunto de partículas de polvo de estrellas.

─ Todos seremos eso mismo hermano.

Los dos chocaron sus copas, rellenas de algún líquido misterioso, a ciencia cierta no podría decir que era, tal vez era esencia de amor.

La Lluvia

Me senté a observar la vida pasar, sin expectativas, ni ganas de sentir nada, suficiente había tenido con los últimos días, estaba acorazado por un mineral irrompible, incapaz de expresar lo que tenía dentro. Pasaron los minutos y me sentí perseguido por una cadena de nubes oscuras, al verlas fue como un efecto en cadena, las gotas comenzaron a caer, primero eran unas cuantas, hasta las podía contar, a los pocos segundos comenzaron a caer de manera violenta, un suicidio colectivo que con su sacrificio iba a fomentar la vida.

Mi ropa se empapó pero nada de eso me hacía sentir, yo seguía en un estado catatónico, me parecía impresionante la cantidad de agua que podía caer del cielo, era como si en un desierto donde no hay nada, la muerte es la que predomina, de pronto, cayeran miles de litros de agua, mágicamente, un milagro y con su duro impacto dieran el primer paso para fomentar el nacimiento de nueva vida.

Estaba ante una inmensa inseminación, tantas veces había visto la lluvia pero nunca en la vida la había percibido de esa manera. Cuando me cansé y decidí regresar a casa, la tormenta se hizo más fuerte y comenzó a golpear mi cuerpo, era como si quisiera penetrar en mí y hacer que volviera a sentir, pero yo seguí con mi camino, no hice caso del llamado, así que comenzó a granizar y entendí que tenía que parar y sentir esos pequeños impactos, que indefensos para la piel, iban rompiendo cada una de mis barreras interiores, aquellas que no me permiten expresarme, ni ser quien soy, así que regresé el regalo a la madre, a la tierra que tanto nos ha dado y comencé a llorar, porque yo también quería ser parte de tan mágico evento, que aunque mis lágrimas no fueran a acumular la cantidad de agua que el cielo, iba a estar contribuyendo a una obra, iba a sembrar una semilla en una árida tierra.

No se cuanto tiempo estuve mojándome, pero se que a cada momento que pasaba, mi corazón se iba abriendo y volvía a sentir. Como una flor que a punto de marchitar, recibe el sagrado elixir del agua y vuelve a estar viva, así renací.