Caldero de sentimientos

RECETA PARA CREAR UN SER HUMANO

Sal al bosque, recolecta leña, ponla sobre el fogón y enciéndela.

Aviva la llama hasta que arda al rojo vivo. Sobre ella coloca el caldero, vierte agua y añade los ingredientes: felicidad, enojo, lujuria, castidad, odio, amor, alegría, tristeza, honestidad, perversión.

Deja que hierva, mientras revuelves en círculos la mezcla. Pasados quince minutos, retira el brebaje del fuego y permite enfriar.

HOY TE ESCRIBO CON FRANQUEZA 

Querido lector, después de pasar la tarde viendo películas, evitando la hora de escribir porque sabía que sería una explosión emocional, me encuentro aquí, enfrentando el clímax de mis sentimientos.

¿Qué siento?

El caldo de emociones girando en mi interior, un vórtice difícil de digerir, con el cuál sé que tú también te has topado. Uno de los aspectos más bellos y dolorosos de crecer, es enfrentarse a la Pócima Sagrada. La Caja de Pandora. Más fácil: Lo que somos.

Me parece que (casi) todos compartimos una misma misión de vida, que es trabajar arduamente por ser la mejor versión de nosotros. Yo prefiero llamarle, evolucionar hasta ser puros.

Para poder llegar a ello, necesitamos enfrentarnos a una odisea, como el épico héroe de Homero, Ulises.

LA ODISEA MODERNA

Partiremos del hogar, nuestra zona de confort, lo que conocemos, hacia mundos desconocidos, donde combatiremos contra cíclopes, brujas, mercenarios y dioses que parecerán imposibles de vencer.

En ocasiones cometeremos errores, fallaremos, nos caeremos y sentiremos como mierda, pero estos son regalos que nos da la vida para templar el espíritu. Porque harán que apretemos los dientes, tensemos los músculos y nos levantemos llenos de lodo, para volver a intentarlo y continuar con nuestro camino.

Se nos prometió una gran recompensa al final del camino, el regreso a casa, con la gloria y libertad de haber sido capaces de vencer todos los retos que se nos pusieron enfrente, pero también una vez que subimos al barco, no hay vuelta atrás, no podemos arrepentirnos, porque simplemente desaparece la zona de confort a la cual queremos regresar.

Hay gente que da los primeros pasos, pero cuando se encuentra con un oponente que los derrota, deciden sucumbir en su búsqueda y tomar el camino fácil, evadir sus responsabilidades hacia ellos mismos y acoger una vida plana.

El universo posee un sistema magnífico de recompensas o castigos, karma, así que cuando una persona sale del barco, por un tiempo todo va bien, hasta que regresa la vida a reclamar lo que es suyo y encara en una situación peor que la anterior, para que cumpla con su promesa.

BELLO DESTINO QUE HE ELEGIDO

Conscientemente elegí meses atrás comprometerme conmigo mismo para alcanzar la cumbre de mi existencia. Sin días de descanso, ni evasiones. Me ha costado mantenerme, han habido situaciones que me derrumban, que provocan que me esconda debajo de una cobija a esperar a que todo pase.

Pero señorxs, yo hice un compromiso de sangre conmigo mismo y por más que me quiera dejar desmoronar, una parte de mí está siempre firme al juramento y se levanta. Se para frente a los miedos aunque sienta que va a morir en el intento. Me entrego al dolor, abro heridas ancestrales y las limpio.

Esta semana en específico abrí la Caja de Pandora, sentí que me moría, quería abandonar el juego, por un momento pensé que si iba a huir, pero mi Ser Superior salió al quite y me recordó mi misión. Gracias a Él sigo en píe, renovado y listo para la siguiente pelea.

LUCHEN CONTRA SU PEOR ENEMIGO

Queridos, luchen contra su peor enemigo: Ustedes mismos. Es el mejor antídoto para liberarse de todas las barreras, así llegaran a ser genuinamente felices.

Sé que el camino puede parecer oscuro e imposible, pero tengan FE en que son capaces de superar todo lo que se les presenta, cuando piensen o sientan que no pueden, pidan ayuda a su Dios, seres superiores, familia, amigos, a mí.

Siempre tienen a un ser dispuesto a ayudarlos.

 

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Cómo abrir el corazón

En mí pecho se encuentra un órgano que bombea sangre, la filtra y la mantiene limpia para que yo pueda seguir viviendo, pero no sólo eso; en el plano energético, es el generador de amor. Es por dónde se filtran las toxinas negativas del ambiente y las que surgen en mi interior.

Si lo cuido, lo expando, y lo utilizo para amar, mi órgano va a hacerse más grande en su capacidad de expresar amor y de filtrar las malas energías, llenándome de luz que después será transmitida a lo que me rodea.

Pero si cierro mi corazón a las heridas, me criticó, me trato con desprecio y niego mi esencia única y personal, se forma una capa viscosa y putrefacta alrededor de él que no permite el paso de las energías y por ende al no limpiar lo negativo, me quedó con ello adentro de mí, que como un enfermo contagio todo por donde camino.

¿Cómo abrir el corazón?

Es una pregunta que me he hecho un millón de veces—si es que no más— pero apenas estoy aprendiendo que el corazón se abre sintiendo, se dice fácil para los que no son de cabeza dura como yo, para mí todo tenía que pasar a través de la mente para ser procesado y entendido.

Pero, eso no sirve cuando hablamos de sentimientos, espíritu y evolución del ser humano. Solo podemos abrir el corazón si sentimos: Lo bueno, lo no tan bueno, el placer, el dolor, la salud, la enfermedad, la libertad, la impotencia. Todo lo que llega a nosotros y nos hace estremecernos.

Nos enseñaron que a los sentimientos dolorosos se les cierra la puerta, pero eso solo les da más fuerza y hace que nos enfermen. Mientras que si les abriéramos los brazos y los aceptáramos sin juicios, ellos mismos se marcharían rápidamente. Porque el torrente de la de la vida está hecho para fluir, no sufrir.

Les propongo un ejercicio para suavizar el corazón:

Antes de dormirte y al despertarte, cierra los ojos y respira profundamente hasta que te sientas tranquilo, después mira en tu interior, sin juzgar observa lo que está pasando en el océano de tus emociones.

¿Hay un oleaje caótico? ¿Está tranquilo? o ¿Se ve que se acerca una tormenta?

Simplemente observa como una persona que está sentada en la playa admirando la belleza de la creación. Verás que poco a poco podrás distinguir en qué parte del cuerpo se manifiestan ciertas emociones, que sensación tienen, cómo se mueven y los aportes/deficiencias que dan a tu vida.

Hasta que con el tiempo y la práctica seas capaz de controlar y dirigir tus emociones de la manera más conveniente.

 

El beso que dejamos atrás

— ¿Por qué me molestas diciéndome que te vas a morir Raúl?

— Pues, porque puede pasar, ¿No te habías puesto a pensar que hoy puede ser el último día que nos veamos? — Contestó el muchacho.

Los ojos de la chica se perlaron de lágrimas, las cuales derramó en silencio, como la suave corriente de un arroyo que se disuelve en el mar.

— ¡Deja de decir eso! ¡¿Qué no entiendes que me lastimas?! — Replicó entre sollozos.

Un nudo se formó en su garganta de Raúl, que intentó formular unas cuantas palabras para remediar las cosas, pero la voz se le quebró en cada intento. Desistió y se quedó en silencio por unos segundos que se tornaron eternos.

Estiró su brazo y con la yema de sus dedos rozó el  antebrazo de Maggie, ella no se movió, así que la continuó acariciando, como una madre acaricia a su hijo para consolarlo después de una tormenta eléctrica.

— Entiéndeme Margarita… La muerte está siempre con nosotros, desde el día que nacemos, hasta pues, el día en morimos…

— Pero hablas de ella como si estuviera latente, como si fuera un hecho que no te volveré a ver.

— No lo digo de ese modo, más bien es como. — Pensó en su respuesta. — Como cuando sales a carretera, que puede que llegues sin problemas a la playa, o se te descomponga el coche a la mitad.

— No compares tu vida con un pinche coche Raúl. — Replicó molesta.

— No, no, tranquila, no es eso. Ya pues, no sé cómo explicártelo, a lo que quiero llegar es que quiero que éste día quede impreso en nuestros corazones. Quiero que disfrutemos de cada segundo, quiero sentirte Maggie, eres lo más importan… — El nudo de su garganta se soltó y su voz se rompió en pedazos, liberando una oleada de emociones. —Te para mí.

Esta vez ella se acercó a él, lo abrazó y ambos se fundieron en el cuerpo del otro, la fragancia acre de Raúl, se mezcló con su perfume floral, aquel que tanto le gustaba a él, quien aspiró entre sollozos. Se hizo para atrás y con sus manos tomó su rostro, la observo como se observa un tesoro muy preciado.

Besó su frente, después sus parpados, como un ritual sagrado prosiguió con sus mejillas hasta llegar a sus labios. Esperó unos segundos, sus labios a unos milímetros de tocarse, alargó la espera saboreando el momento, hasta que decidió generar el choque.

Con los ojos cerrados visualizó destellos luminosos en el espacio oscuro de su mente, «Tal vez eso son las estrellas…», pensó, «El dulce beso de dos amantes que generan una explosión en el cosmos, de eso está hecha la vida».

Silenció la mente y se entregó a un instante que nunca más se repetiría.