¿Qué es una despedida?

La última vez que la vio fue en el parque donde se conocieron y su relación proliferó, ese lugar donde niños y adultos asisten a olvidar el ajetreo diario, en el que una pareja descubrió el significado de la palabra amor. El mismo en que dijeron adiós y sus caminos fueron separados para nunca más unirse.

Al pensar en despedidas siempre imagino esa escena dramática, en la que el paisaje es lúgubre, está lloviendo y todos lloran. Cada vez que he tenido que partir o dejar ir a una persona, busco recrear un momento así, porque pienso que ese recuerdo se queda impreso en la memoria.

He dejado de hacerlo, porque también me he dado cuenta que esas despedidas solo ocurren en situaciones muy especiales y cuando se está abierto a lo que el momento tenga para darnos. Muchas veces intenté forzar estos desenlaces y solo terminé con un vacío mayor al de la despedida.

Pero ¿Qué es una despedida? ¿El simple hecho de decir adiós? ¿Un último abrazo? O más romántico tal vez ¿Un último beso?

Mi conclusión es que solo son símbolos que expresan algo mayor: La separación de dos—aunque fuera un grupo de personas, extrañas a cada una por su valor individual—personas, que probablemente no se vayan a volver a encontrar, o por lo menos no en la misma situación que en ese específico momento.

Es la ruptura de una relación fuerte, que genera dolor y un síndrome de abstinencia—porque extrañar a alguien no es más que añorar volver a estar unidos—, a pesar de que en ocasiones la causa de la separación sea por el bien de ambos.

Nostalgia, eso siento al pensar en me voy, tal vez sean solo unos meses, o años, o toda una vida. Eso solo lo va a dictar el destino, pero sé que a pesar de que regrese y todo esté “igual”, yo no seré el mismo y me duele pensar en extrañar lo que estoy viviendo ahorita, que en parte no estoy sabiendo apreciar.

Porque siempre sabe mejor la melancolía del pasado, que la realidad de lo que viviste en ese momento específico. Todos tenemos que partir alguna vez, en un ciclo natural del ser humano, es como crecemos y nos desarrollamos de manera honesta, porque solo con la valentía de decir adiós podemos dar la bienvenida a nuevas experiencias.

 

 

 

 

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Reto de treinta días completado

Llegó el día, hace treinta días tomé la decisión de empezar el reto de escribir diario durante este periodo de tiempo, no tenía un propósito claro, pero sabía que me ayudaría a crecer como escritor, persona y aumentar mi contenido.

El día de hoy tampoco estoy seguro de porqué lo hice, pero he llegado a distintas conclusiones:

  1. Me sirvió para escribir de manera más íntima.
  2. Es aterrorizante no saber que escribir y dejar que el corazón hable porque el intelecto deja de funcionar.
  3. Lo más importante de todo, una promesa conmigo mismo; frecuentemente hacemos promesas a los demás y no cumplirlas se considera algo muy negativo, pero faltar a una promesa con nosotros mismos es algo que NUNCA deberíamos hacer porque ahí reside nuestra confianza y nuestro amor propio; mientras que al cumplirlas crecemos mucho como seres humanos.
  4. Fue un viaje de un mes mes a través de las diferentes olas de emociones que he tenido, de los eventos positivos y negativos; hay días poéticos, otros más sobrios y unos cuantos más en los que juego con el cuento, lo que me enseña que encasillarnos es la muerte.
  5. Me hizo cambiar una vez más la concepción de este blog, porque antes buscaba escribir cosas muy profundas, llenas de palabras interesantes y metáforas lindas, lo cual me encanta, pero quisiera que mi contenido llegara a más personas y poder dejar una semilla en ellas.
  6. Entendí esa bella y simple frase: “Less is more” (Menos es más).
  7. Al abrir mi intimidad, abrí mi corazón e hice parte de este proyecto a cada uno de los que me leen, así que gracias por ser parte de mi vida.
  8. Esto es solo el comienzo de algo MUY grande.

El tiempo no espera

Lucho contra el tiempo, peleo porque no pase tan rápido, que haga eternos los momentos de dicha y que sea fugaz cuando la oscuridad se presente, sin siquiera dejar estela de su paso.

Quisiera tener dominio de él, poder moldearlo y utilizarlo a mi placer, pero siempre me vence, estoy indefenso ante su poder, sin manos me rompe y sin palabras me hiere, por eso quiero dedicarle estas letras:

El tiempo no espera,

La vida se va,

El amor que tanto anhelas escapa,

Arena del tiempo deja de escurrirte entre mis manos,

Detente,

Espera,

No me arrolles,

Permite que te admire,

Por favor no huyas,

No te escabullas dentro del follaje,

Deja que te sostenga entre mis manos,

Cuervo de ojos rojos no me mires,

La maldición del tiempo,

Entiendo,

Te suelto,

Me suelto,

Somos libres.

Tiempo, entiendo el tiempo, tan solo instantes de la eternidad, polvo de estrellas que se desvanece, espíritu que no envejece, siempre me haces recordar que soy tuyo y que al soltarte te tengo y me tengo plenamente.