Imagina encontrarte con aquella mujer que te haga olvidar a todas las demás

Imagina encontrarte con aquella mujer que te haga olvidar a todas las demás, que al simplemente verla tu panorama visual se reduzca a solo su figura, a una expansión hacia lo profundo, toda aquella información en el ambiente que no sea necesaria deja de existir.

En ese momento comprendes que estás en donde tenías que estar, que todo aquello por lo que tuviste que cruzar era necesario para llegar hasta ahí, vas a estar tan pleno que vas a olvidar conceptos como el miedo, el enojo y el rencor. Todas las cicatrices dejadas por un corazón roto van a evaporarse y traer consigo una gran fuerza.

Van a sentir sus corazones como dos soles que buscan estrellarse, fundirse, para nunca más volver a estar separados, vas a acercarte a ella y entender cada una de sus intenciones, pensamientos y emociones, sin necesidad de compartir palabras, porque la telepatía generada de esa gran unión va a ser el mejor medio de comunicación.

Ese beso, va a ser mejor que cualquier otro beso que hayas experimentado en tu vida, no tiene porque ser de una gran complejidad, porque entenderás que en la sencillez de que sus labios se toquen, se creara la conexión de compartir tu espíritu con otro ser que amas.

Terminada toda actividad amorosa, estarás recostado a su lado, probablemente abrazándola, con tus manos entrelazadas con las suyas y de una vez por todas vas a comprender que lo eterno carece de un tiempo específico, porque un solo momento puede ser más infinito que todas las horas de la vida. Nunca más volverás a estar solo, aunque sus cuerpos se separen, han dejado muy dentro de ambos, vida; la esencia misma de Dios. El sentido por el cual venimos al mundo.

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Polvo de estrellas

Efectivamente compañero es un trabajo de alto rendimiento vivir dentro de mí, es un complejo funcionamiento del cual todavía no tengo pleno conocimiento, porque al llegar a este receptáculo, carecía de instrucciones, así que con el paso del tiempo y un poco de maña, he logrado entender de manera básica esta compleja máquina de la cual probablemente ni Dios sepa cuál sea su efectivo manejo.

Ser humano es una tarea difícil, hay tantos elementos de los cuales uno se debe preocupar, cómo la primera vez que sales a conducir y te dicen que tienes que estar pendiente de todos los detalles, cuando tu primordial angustia es sacar el clutch y acelerar a tiempo para que el automóvil no se apague, ahora imagina que una sola persona tiene que manejar miles de carros al mismo tiempo, en un infinito tráfico y cruce de vehículos, sumido en un caos porque algún monstruo japonés decidió invadir esa ciudad. Exacto. Esa es la mejor manera para definir el ser humano y tener que coexistir con miles más que se encuentran en la mismita situación que tú.

─ Gracias a Dios yo soy simplemente polvo de estrellas, mi única preocupación es seguir flotando eternamente.

─ Por eso te envidio hermano mío, pero nunca serás capaz de sentir en carne propia, el amor.

─ He escuchado de eso, ¿Hay gente que mata por eso no? ¿A qué se parece? ─Contestó con curiosidad.

─ No tiene forma, color u olor, pero vaya que tiene sabor, es la cosa más deliciosa del cosmos entero. ─ Suelta una gran bocanada de aire a forma de placer.

─ Me gustaría probarla, pero como te dije soy un simple conjunto de partículas de polvo de estrellas.

─ Todos seremos eso mismo hermano.

Los dos chocaron sus copas, rellenas de algún líquido misterioso, a ciencia cierta no podría decir que era, tal vez era esencia de amor.