Ámate

El incrédulo Isaac cree que el amor no existe porque nunca lo ha sentido, piensa que es una invención de los poderosos para mantener controlado al mundo; cuando sale de su casa ejercita su “capacidad de amar”, esto funciona así: cada vez que una persona cruza frente a él, él se acerca y apunta al otro con el dedo indice, mientras con todas sus fuerzas le grita, “Te amo”, y procede a acercarse a abrazarlo.

La gente al ver este espectáculo y no entenderlo se aterra y corre lejos de Isaac, quien les persigue para poder cumplir con su cometido, éste personaje tiene 52 órdenes de restricción, ha estado en la cárcel 114 veces y muchas otras más lo han golpeado o amenazado, pero no entiende por qué.

El amor no se debe forzar, el amor al otro comienza en uno mismo y me parece que esa oración es la más difícil de integrar en nuestra vida, porque ¿Cuántos diríamos que no nos amamos? Pensamos que el amor propio es algo con lo que se nace y lo cual no necesitamos trabajar, pero he caído en la cuenta de que es el más difícil de sentir.

Esto porque somos nuestros peores jueces, las barreras que nos imponemos son las más altas, al igual que los insultos y castigos por equivocarnos, cuando caigo en cuenta de lo mucho que me he lastimado me visualizo como si tuviera un doble, al que me refiero como el “Salvador lastimado”, imagino que lo abrazo y acaricio su cabeza mientras le pido perdón y me recuerdo que soy humano y parte de mi naturaleza es cometer errores y aprender de ellos.

El largo camino del amor propio empieza con una disculpa y termina con un abrazo.

El solitario lobo

El solitario lobo recorre el vasto territorio en busca de un sentido por el cual vivir sin compañía. Aúlla a la noche, a la luna, añora un abrazo que consuele su estado de soledad; no quiere regresar con la manada, es diferente, sus hermanos no lo aceptan, lo segregan: ¿Por qué ir con ellos? ¿Con quién se podrá sentir pleno? Necesita encontrar un grupo de lobos que sean cómo él, tal vez nunca llegue a ellos, tal vez no existan, tal vez la respuesta esté en su corazón, pero es mejor tomar la decisión de salir y vivir el dolor a carne viva, que seguir estancado en un círculo donde no se puede crecer.

— Luna, lunita, quiero sentirme bien ¡Ayúdame! — Dice el lobo entre aullidos.

— Hazlo tú, yo no lo haré por ti. — Contesta con un tono suave.

— ¿Cómo? Me siento perdido, sin rumbo, sin un sentido.

— Danza para mí.

— ¿Cómo?

— Déjate llevar por los movimientos que dicte tu corazón.

El lobo comienza a girar alrededor de la luna, no entiende que está haciendo, pero sigue las órdenes del satélite natural, sin que apenas lo note, una canción penetra en sus oídos suavemente.

La escucha con placer y continúa con el baile, conforme sus movimientos adquieren fuerza y complejidad, la canción aumenta de volumen y el ritmo también es más rápido e intenso, los tambores del corazón del mundo resuenan en su pecho.

— ¡No estoy solo! — Grita en éxtasis — ¡Nunca lo he estado! Me acompaña el amor del mundo. Soy todas las plantas, el riachuelo que se convierte en cascada, las estaciones del año, la presa y el depredador, ¡Gracias Luna!

El astro se mantiene inmóvil en el cielo, no le contesta palabra alguna, el lobo sonríe y corre por los páramos de la grande y bella Alaska.

Reto de treinta días completado

Llegó el día, hace treinta días tomé la decisión de empezar el reto de escribir diario durante este periodo de tiempo, no tenía un propósito claro, pero sabía que me ayudaría a crecer como escritor, persona y aumentar mi contenido.

El día de hoy tampoco estoy seguro de porqué lo hice, pero he llegado a distintas conclusiones:

  1. Me sirvió para escribir de manera más íntima.
  2. Es aterrorizante no saber que escribir y dejar que el corazón hable porque el intelecto deja de funcionar.
  3. Lo más importante de todo, una promesa conmigo mismo; frecuentemente hacemos promesas a los demás y no cumplirlas se considera algo muy negativo, pero faltar a una promesa con nosotros mismos es algo que NUNCA deberíamos hacer porque ahí reside nuestra confianza y nuestro amor propio; mientras que al cumplirlas crecemos mucho como seres humanos.
  4. Fue un viaje de un mes mes a través de las diferentes olas de emociones que he tenido, de los eventos positivos y negativos; hay días poéticos, otros más sobrios y unos cuantos más en los que juego con el cuento, lo que me enseña que encasillarnos es la muerte.
  5. Me hizo cambiar una vez más la concepción de este blog, porque antes buscaba escribir cosas muy profundas, llenas de palabras interesantes y metáforas lindas, lo cual me encanta, pero quisiera que mi contenido llegara a más personas y poder dejar una semilla en ellas.
  6. Entendí esa bella y simple frase: “Less is more” (Menos es más).
  7. Al abrir mi intimidad, abrí mi corazón e hice parte de este proyecto a cada uno de los que me leen, así que gracias por ser parte de mi vida.
  8. Esto es solo el comienzo de algo MUY grande.

Verso al amor (1)

Cuando no sientas amor,

Recuerda el amor que te profesé,

Cuando te sientas solo,

Recuerda el tiempo que estuve contigo,

Cuando añores cariño,

Recuerda el abrazo con el que te acogí,

Cuando caigas en la desesperanza,

Recuerda la fe que mueve montañas,

Cuando la vida deje de tener sentido,

Traeré el camino para ti,

Permite que la flor de la vida se abra,

Deja que sus pétalos florezcan,

Y llenen de su dulce fragancia tus días.

La única infelicidad es aquella que te creas,

La única felicidad es aquella por la cual trabajas,

Que tu danza llene de ligereza el peso de la vida,

Bello ser humano recuerda que eres siempre amada.

Cambios radicales

¿Qué soy? Y ¿Qué quiero ser? Son dos preguntas que circulan en mi mente todos los días y que vivo replanteándome, sé que para poder llegar a lo que quiero ser, necesito hacer mucho y todavía trabajar más en mi trascendencia, lo cual es doloroso, sé que tengo que ser radical en mis decisiones y derrumbar las barreras que me limitan, son las cosas que me van a moldear para llegar a lo imposible.

El día de hoy me rapé, fui a la estética con miedo, angustia y ganas de arrepentirme, y dejé que me pasaran la rasuradora por la cabeza, conforme veía mi cabello ceder ante las cuchillas de la maquina y mi nueva imagen emerger, no pude evitar pensar: “¿Qué acabo de hacer?”, pero también fui consciente en todo momento que no fue un acto para mejorar mi imagen, carecía de todo fundamento estético, más bien fue un acto de desprenderme.

¿Qué significa el cabello para mí? Mi imagen, mi vanidad, una definición física de mi ser, porque una de los aspectos que a la gente le agrada de mí es mi cabello, y justamente en estos días varias personas me dijeron que en estos momentos se me veía muy bien, que no lo cortara, pero lo hice.

¿Por qué? Porque estoy en una continua metamorfosis, mutación, evolución del ser, en la que decidí sacrificar mi cabello, para afrontar esta nueva vida, necesitaba un cambio radical, dejar atrás una de mis fuentes de seguridad para dejar de depender de un rasgo físico para agradar a la gente.

Debo admitir que me dolió, que me veo al espejo y también pienso que me gustaba más la imagen previa, pero eso no quiere decir que este triste, más bien estoy feliz, porque me animé a hacerlo a pesar de que me daba miedo, porque estoy más fresco y ligero, dejé que el peso de ideas, emociones y pasado se desvaneciera.

 

La amistad es una de las expresiones más sinceras de cariño

Durante mucho tiempo pensé que en soledad estaría mejor, me hacía sentir angustia pensar en involucrar mi crecimiento con personas, tenía la creencia que al hacerme ascético y adoptar un estilo de vida sencillo, recluido y alejado de los demás, podría alcanzar mi autorrealización, uno de mis grandes sueños es irme a un monasterio budista, aprender la práctica espiritual e irme a meditar al Himalaya, a una cueva como muchos otros hicieron antes para iluminarse, en soledad.

Con el paso de los años y a través de diferentes experiencias espirituales, he descubierto que el ser humano no puede llegar a su plenitud si no comparte con otras personas, que nuestro amor es para todos: amigos, familiares y hasta gente que no conocemos.

A partir de esta revelación mi percepción dio un giro, porque ahora mi más grande deseo es aprender a amar a cada uno de los seres vivos que integran mi vida, porque sé que es el único camino a la trascendencia.

Me he hecho consciente de lo bien que me hace sentir el amor y cariño de mis seres queridos, de como me ayuda a crecer como persona y que al ser reciproco la vida se convierte en un gran jardín que todos regamos y del cual todos nos beneficiamos.

Querida amiga,

Querido amigo,

¿Por cuántos caminos me has acompañado?

¿A cuántas brechas impenetrables hemos accedido juntos?

¿De cuántos males me has salvado?

Cuando he caído,

Me ofreciste tú mano para levantarme,

Cuando he llorado,

Has secado mis lágrimas,

Cuando un abrazo necesité,

Me diste cien,

Si de desamor sufrí,

Con amor me correspondiste,

Ante mis defectos,

Un apoyo eres,

Frente a mis áreas de oportunidad,

El labrador has sido,

En la oscuridad,

Una luz.

Mi conclusión es que; La amistad es una de las expresiones más sinceras de cariño.

Meditar para estar consciente

Al meditar recuerdo pensar que era necesario el silencio total en el espacio que estuviera, no quería que ningún ruido externo penetrara en mi estancia sagrada porque me iba a distraer, así que cuando sucedía me llenaba de ira y echaba la culpa a ese ruido de que no pudiera concentrarme y entrar en un estado consciente.

Cualquier pequeño ruido, desde mi madre hablando hasta un carro que pasara, lo percibía como una maldición a mi crecimiento espiritual, llegue al punto de utilizar tapones de oídos, pero la realidad es que era una excusa para distraerme y no tomar responsabilidad de ello.

Se escucha muy extraño, pero tiene sentido. Últimamente cuando medito, lo primero que hago es hacerme consciente del espacio en el que estoy, de los sonidos, las entradas de aire, la calidez, el frío, el estado de mi cuerpo; si estoy tenso o siento dolor, al igual que mi estado anímico, porque esa es la consciencia plena y el propósito primario de meditar es estar en el presente.

Así que me he dado cuenta que los (mal llamados) ruidos externos ya no me molestan, porque comprendí que lo que realmente me distrae es el diálogo interno: pensar en los pendientes del día, en la experiencia que tendré ante cierto evento o en la manera de desenvolverme mejor con las personas.

Siempre buscamos excusas que nos liberen de nuestra propia culpa, es parte de las trampas que nos pone la mente y es importante que nos hagamos conscientes de ello para que dejen de tener poder sobre nosotros.