Reto de treinta días completado

Llegó el día, hace treinta días tomé la decisión de empezar el reto de escribir diario durante este periodo de tiempo, no tenía un propósito claro, pero sabía que me ayudaría a crecer como escritor, persona y aumentar mi contenido.

El día de hoy tampoco estoy seguro de porqué lo hice, pero he llegado a distintas conclusiones:

  1. Me sirvió para escribir de manera más íntima.
  2. Es aterrorizante no saber que escribir y dejar que el corazón hable porque el intelecto deja de funcionar.
  3. Lo más importante de todo, una promesa conmigo mismo; frecuentemente hacemos promesas a los demás y no cumplirlas se considera algo muy negativo, pero faltar a una promesa con nosotros mismos es algo que NUNCA deberíamos hacer porque ahí reside nuestra confianza y nuestro amor propio; mientras que al cumplirlas crecemos mucho como seres humanos.
  4. Fue un viaje de un mes mes a través de las diferentes olas de emociones que he tenido, de los eventos positivos y negativos; hay días poéticos, otros más sobrios y unos cuantos más en los que juego con el cuento, lo que me enseña que encasillarnos es la muerte.
  5. Me hizo cambiar una vez más la concepción de este blog, porque antes buscaba escribir cosas muy profundas, llenas de palabras interesantes y metáforas lindas, lo cual me encanta, pero quisiera que mi contenido llegara a más personas y poder dejar una semilla en ellas.
  6. Entendí esa bella y simple frase: “Less is more” (Menos es más).
  7. Al abrir mi intimidad, abrí mi corazón e hice parte de este proyecto a cada uno de los que me leen, así que gracias por ser parte de mi vida.
  8. Esto es solo el comienzo de algo MUY grande.
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Verso al amor (1)

Cuando no sientas amor,

Recuerda el amor que te profesé,

Cuando te sientas solo,

Recuerda el tiempo que estuve contigo,

Cuando añores cariño,

Recuerda el abrazo con el que te acogí,

Cuando caigas en la desesperanza,

Recuerda la fe que mueve montañas,

Cuando la vida deje de tener sentido,

Traeré el camino para ti,

Permite que la flor de la vida se abra,

Deja que sus pétalos florezcan,

Y llenen de su dulce fragancia tus días.

La única infelicidad es aquella que te creas,

La única felicidad es aquella por la cual trabajas,

Que tu danza llene de ligereza el peso de la vida,

Bello ser humano recuerda que eres siempre amada.

Cambios radicales

¿Qué soy? Y ¿Qué quiero ser? Son dos preguntas que circulan en mi mente todos los días y que vivo replanteándome, sé que para poder llegar a lo que quiero ser, necesito hacer mucho y todavía trabajar más en mi trascendencia, lo cual es doloroso, sé que tengo que ser radical en mis decisiones y derrumbar las barreras que me limitan, son las cosas que me van a moldear para llegar a lo imposible.

El día de hoy me rapé, fui a la estética con miedo, angustia y ganas de arrepentirme, y dejé que me pasaran la rasuradora por la cabeza, conforme veía mi cabello ceder ante las cuchillas de la maquina y mi nueva imagen emerger, no pude evitar pensar: “¿Qué acabo de hacer?”, pero también fui consciente en todo momento que no fue un acto para mejorar mi imagen, carecía de todo fundamento estético, más bien fue un acto de desprenderme.

¿Qué significa el cabello para mí? Mi imagen, mi vanidad, una definición física de mi ser, porque una de los aspectos que a la gente le agrada de mí es mi cabello, y justamente en estos días varias personas me dijeron que en estos momentos se me veía muy bien, que no lo cortara, pero lo hice.

¿Por qué? Porque estoy en una continua metamorfosis, mutación, evolución del ser, en la que decidí sacrificar mi cabello, para afrontar esta nueva vida, necesitaba un cambio radical, dejar atrás una de mis fuentes de seguridad para dejar de depender de un rasgo físico para agradar a la gente.

Debo admitir que me dolió, que me veo al espejo y también pienso que me gustaba más la imagen previa, pero eso no quiere decir que este triste, más bien estoy feliz, porque me animé a hacerlo a pesar de que me daba miedo, porque estoy más fresco y ligero, dejé que el peso de ideas, emociones y pasado se desvaneciera.

 

Eres responsable de tu felicidad

El día de ayer escribí sobre las cadenas de sufrimiento, un tema que sigo investigando porque es fascinante darnos cuenta de como sufrimos por otras personas, cuando la realidad es que no debería de ocurrir, eso no quiere decir que hagamos de piedra el corazón, pero si entender que no es nuestro trabajo resolver los problemas de otro.

Hoy se me ocurrió este mantra, “Yo soy responsable de mi bienestar y felicidad”, ¿sencillo no? Pero esto quiere decir también que dejamos de adjudicarle nuestros problemas a los demás, es abandonar la idea de que el otro, ya sea amigo, amiga, pariente, pareja tiene la llave para que estemos bien.

Es aceptar que no tenemos poder sobre las cosas que nos pasan, claro que hay situaciones que se pueden evitar, pero en regla general no tenemos control sobre los estímulos externos.

Recuerdo que antes padecía de ansiedad social, por lo que al salir a una fiesta tenía que hacer miles de rituales para sentirme lo suficientemente seguro y disfrutar del evento. En mi mente decía, “Por favor que nada negativo ocurra para que sea feliz”, claro está que atraía todo lo que no quería y cuando algo “malo” pasaba, lo pongo entre comillas porque podía ser desde algo insignificante como que una persona no me saludara, me sentía más frágil que las copas de vino.

Lo cual hacía de mi vida un martirio, porque vivía dudando hasta de mi sombra y dando el poder a otros de mi felicidad. Así que cuando tomas consciencia de que eres la única persona que puede hacerte sentir bien, comienzas a trabajar en ello y a dejar de excusarte en las acciones de los otros, te llenas de fuerza y de poder.

Así que hoy, regálate la oportunidad de reaccionar de manera diferente ante las cosas que te ocurran, si te sientes mal busca corregirlo, busca sentirte bien y contagiarlo a los demás, nadie tiene la culpa de tu estado de ánimo, solo tú por permitirlo.

Seamos felices, si nos encontramos en el camino da por hecho que con una sonrisa te voy a saludar.

Rompe con las cadenas de sufrimiento

Las cadenas de sufrimiento son enlaces de personas que se hacen y traspasan agonía entre ellas, al visualizarlo me imagino el infierno descrito por Dante Alighieri; fuego, calor, gente sufriendo y le agregaría cadenas de metal que los mantienen unidos para hacer del relato algo más crudo, pero a lo que me refiero con esto es algo que hacemos a diario.

Jaime está molesto porque tiene que trabajar el sábado, así que expresa su enojo con las personas que lo rodean, entre ellas está Margarita su novia, que le quiere mucho y se siente mal por verlo de esa manera, intenta alegrar su día, pero él está negado, así que la trata con indiferencia, ella se siente mal y se enoja a su vez por recibir este trato así que al llegar a su casa se comporta de manera arrogante con su mamá y ella a su vez con otra persona.

Esto es una cadena de sufrimiento, ya que al sufrir una persona y exteriorizarlo habrá alguien que resienta su humor y a su vez lo transmita a otro, generando muchos eslabones de gente que en vez de disfrutar su existencia, están pasándola muy mal.

Hace unos años tuve la oportunidad de asistir a una conferencia de un gran maestro y monje budista, Dilgo Khyentse Yangsi Rinpoche, y se me quedó muy grabada una frase: “Una persona feliz va a contagiar de felicidad a los que lo rodean”, ya que la transmitiremos a las personas que se crucen por nuestro camino, les dedicaremos una sonrisa, algunas palabras, tal vez hasta un abrazo y para ellos será un gran regalo y lo darán a alguien más.

Es necesario tomar consciencia de la manera en que nuestro estado de ánimo influye directamente en los demás, ya que hace del bienestar y la felicidad un tema fundamental en nuestro día, porque tenemos la responsabilidad de por lo menos no arruinarle el día al de nuestro lado, no es su culpa que estemos sufriendo, con una simple sonrisa podemos cambiar vidas.

Hay que hacer cadenas de felicidad.

La amistad es una de las expresiones más sinceras de cariño

Durante mucho tiempo pensé que en soledad estaría mejor, me hacía sentir angustia pensar en involucrar mi crecimiento con personas, tenía la creencia que al hacerme ascético y adoptar un estilo de vida sencillo, recluido y alejado de los demás, podría alcanzar mi autorrealización, uno de mis grandes sueños es irme a un monasterio budista, aprender la práctica espiritual e irme a meditar al Himalaya, a una cueva como muchos otros hicieron antes para iluminarse, en soledad.

Con el paso de los años y a través de diferentes experiencias espirituales, he descubierto que el ser humano no puede llegar a su plenitud si no comparte con otras personas, que nuestro amor es para todos: amigos, familiares y hasta gente que no conocemos.

A partir de esta revelación mi percepción dio un giro, porque ahora mi más grande deseo es aprender a amar a cada uno de los seres vivos que integran mi vida, porque sé que es el único camino a la trascendencia.

Me he hecho consciente de lo bien que me hace sentir el amor y cariño de mis seres queridos, de como me ayuda a crecer como persona y que al ser reciproco la vida se convierte en un gran jardín que todos regamos y del cual todos nos beneficiamos.

Querida amiga,

Querido amigo,

¿Por cuántos caminos me has acompañado?

¿A cuántas brechas impenetrables hemos accedido juntos?

¿De cuántos males me has salvado?

Cuando he caído,

Me ofreciste tú mano para levantarme,

Cuando he llorado,

Has secado mis lágrimas,

Cuando un abrazo necesité,

Me diste cien,

Si de desamor sufrí,

Con amor me correspondiste,

Ante mis defectos,

Un apoyo eres,

Frente a mis áreas de oportunidad,

El labrador has sido,

En la oscuridad,

Una luz.

Mi conclusión es que; La amistad es una de las expresiones más sinceras de cariño.

Meditar para estar consciente

Al meditar recuerdo pensar que era necesario el silencio total en el espacio que estuviera, no quería que ningún ruido externo penetrara en mi estancia sagrada porque me iba a distraer, así que cuando sucedía me llenaba de ira y echaba la culpa a ese ruido de que no pudiera concentrarme y entrar en un estado consciente.

Cualquier pequeño ruido, desde mi madre hablando hasta un carro que pasara, lo percibía como una maldición a mi crecimiento espiritual, llegue al punto de utilizar tapones de oídos, pero la realidad es que era una excusa para distraerme y no tomar responsabilidad de ello.

Se escucha muy extraño, pero tiene sentido. Últimamente cuando medito, lo primero que hago es hacerme consciente del espacio en el que estoy, de los sonidos, las entradas de aire, la calidez, el frío, el estado de mi cuerpo; si estoy tenso o siento dolor, al igual que mi estado anímico, porque esa es la consciencia plena y el propósito primario de meditar es estar en el presente.

Así que me he dado cuenta que los (mal llamados) ruidos externos ya no me molestan, porque comprendí que lo que realmente me distrae es el diálogo interno: pensar en los pendientes del día, en la experiencia que tendré ante cierto evento o en la manera de desenvolverme mejor con las personas.

Siempre buscamos excusas que nos liberen de nuestra propia culpa, es parte de las trampas que nos pone la mente y es importante que nos hagamos conscientes de ello para que dejen de tener poder sobre nosotros.

Hace un año Gonram decidió nacer

El 25 de mayo del 2016, compartí el primer artículo en Gonram, “Decidí nacer”:

gr 25 may

Me gustan mucho las retrospectivas porque son el mapa que nos muestra lo  que hemos recorrido o retrocedido, en el caso de este blog yo diría que ha crecido bastante. Desde niño me encantaba escribir, pero me asustaba compartirlo, porque pensaba que me iba a poner en una posición vulnerable, en la cual expusiera lo que soy y la gente se burlara de ello.

Hace un año decidí romper con ese miedo y compartir con ustedes mis narrativas, ahora 12 meses después, puedo decir que la idea ha crecido, ya no es solo compartir escritos, es compartir mi corazón,  generar una evolución consciente en la cual eliminemos las barreras que nos distancian los unos a los otros, es amar plenamente todo lo que engloba la vida y contagiar al mundo. 

Que mis palabras dejen de ser un mero entretenimiento o des-estrés para el día, sino que se conviertan en una visión diferente de actuar ante ciertas situaciones, el adoptar el vivir poético, para mí la poesía lo es todo, y no me refiero a esos versos complejos e intelectuales reservados para unos pocos, no.

La Poesía, va desde detalles como los primeros rayos de sol que iluminan tu recamara, hasta cosas más trascendentales como el amor de pareja, todo es importante y si decides verlo con la perspectiva poética, será hermoso.

Esa taza de café que tomas por la mañana para no perecer en la clase de 7 am, se convierte en una gran experiencia si aprecias su fragancia, si disfrutas cada trago y saboreas el amargor que le caracteriza.

Escuchar los problemas de aquella persona que te absorbe, se convierte en la plena atención hacia un ser que necesita de tu ayuda y a quien puedes influir de manera positiva, es agradecer la confianza que te tiene.

Podría enumerar mil y un situaciones más que son parte de nuestra rutina diaria y pasan desapercibidas para nosotros, pero que vistas desde la poesía hacen la diferencia entre una vida rica a una deplorable.

Gracias a todas aquellas personas que me leen, que han estado al pendiente de mis escritos, que han podido apreciar la evolución de Gonram, mucho amor hoy y siempre para todos.

Gracias vida

Cada mañana que amanece es un día más en este camino que se quema como la vela que alumbra la noche, y parece que nos olvidamos de ello, existimos como si esto fuera a ser eterno, con todos nuestros lujos y preocupaciones; pocas veces nos damos el espacio de bendecir nuestro viaje por el mundo,cantaba Violeta Parra su famosa canción, “Gracias a la vida“, yo también le dejo unas letras a mi vida: 

Hay tanto que agradecer,

Desde el viento que mueve la hoja del árbol,

Hasta el beso que transpira pasión,

La danza de las olas del mar,

O la profunda calma del océano,

La sonrisa de mi hermano,

Y el abrazo de mi hermana,

El encuentro de dos almas enamoradas,

O el sufrimiento que se evapora,

La libertad en cada paso,

O la jaula a la que me condeno,

No hay límites en el agradecimiento,

Podemos agradecer nuestras barreras mentales,

O lo fácil que es destruirlas,

Gracias a lo bueno,

A lo malo,

A la vida,

A la muerte,

A el amor que nos profesamos,

Y al Gran Espíritu que nos permite continuar jugando.

Caer por el abismo

— No puedo seguir sosteniendo tu mano Efraín— Dijo mientras dejaba de aplicar fuerza, poco a poco sus dedos comenzaron a resbalarse de los míos, el pánico se comenzó a apoderar de todo mi ser, el sudor perlaba mi cuerpo y hacía de todo más inestable.

— ¡Espera!— Dije, por un instante vaciló y volvió a sostenerme con fuerza, pero cayó en cuenta del último recurso que estaba utilizando para que me salvara.

Me soltó

Caí.

La duración de la caída me pareció eterna, me sumergí en la oscuridad del abismo, era ese tipo de oscuridad tan densa que se siente como algodón, hasta podría decir que sentí placer.

Poco antes de llegar al suelo, el tiempo se detuvo y vi, sentí, viví plenamente el momento en que mi cuerpo se estrelló contra la dureza del piso, mi cráneo rebotó tres veces y a la tercera se partió, la masa encefálica se derramó, huyó de su recipiente y se integró con las olas del mar que golpeaban la pared de piedra.

En unos segundos los años de experiencia, todo el trabajo espiritual e intelectual acumulado se fue a la basura y fue en ese momento en que mi alma se elevó y logró despedirse de la prisión terrenal a la que se me había sometido.

Esta historia podría ser la muerte física de una persona, o la metáfora de un abandono (cuasi) imposible de superar, ustedes deciden como interpretarlo.