Evaluar para tomar mejores decisiones

Cada cierto tiempo es necesario cerrar los ojos, respirar y poner en pausa el mar de actividades que llenan nuestra rutina, observar detenidamente cada cosa que nos obligamos a hacer y si aquello por lo que estamos trabajando nos hace algún sentido.

La palabra evaluación, me hace referencia a la primaria, a los periodos de exámenes en que de niños sufrimos nuestros primeros encuentros con el estrés innecesario, pero que ha cobrado un sentido distinto y con una connotación positiva para mí.

Evaluar es hacer un análisis sobre cierta información y emitir un juicio ya sea positivo o negativo, se nos ha enseñado que se utiliza para procesos de trabajo, escolares, de rendimiento pero nunca (o casi nunca) a aplicarla a nosotros mismos, no en un afán de juzgarnos, sino de darnos cuenta si estamos viviendo como deseamos.

Me di cuenta que doy pasos en ciertas direcciones que me hacen sentir incómodo y más que una falta de placer, me hacen sentir mal y conforme sigo tomando esos rumbos peor es mi estado interno, pero son cosas que por estar distraído en su momento no me di cuenta.

Vivir en la ciudad es vivir rápido, tomar decisiones impulsivas y mal meditadas, comprometernos con situaciones que no van de acuerdo con lo que somos; obligarnos a seguir rutas que no son nuestras y para eso es que sirve la evaluación.

Es la manera de bajar de las nubes de los pensamientos y fantasías y aterrizar aquellos elementos que son fundamentales para nosotros y también de los cuales podemos prescindir. Hoy te invito a que hagas el intento y descubras esos aspectos negativos que pueden estar bloqueando la luz de tus días.

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Reto de treinta días completado

Llegó el día, hace treinta días tomé la decisión de empezar el reto de escribir diario durante este periodo de tiempo, no tenía un propósito claro, pero sabía que me ayudaría a crecer como escritor, persona y aumentar mi contenido.

El día de hoy tampoco estoy seguro de porqué lo hice, pero he llegado a distintas conclusiones:

  1. Me sirvió para escribir de manera más íntima.
  2. Es aterrorizante no saber que escribir y dejar que el corazón hable porque el intelecto deja de funcionar.
  3. Lo más importante de todo, una promesa conmigo mismo; frecuentemente hacemos promesas a los demás y no cumplirlas se considera algo muy negativo, pero faltar a una promesa con nosotros mismos es algo que NUNCA deberíamos hacer porque ahí reside nuestra confianza y nuestro amor propio; mientras que al cumplirlas crecemos mucho como seres humanos.
  4. Fue un viaje de un mes mes a través de las diferentes olas de emociones que he tenido, de los eventos positivos y negativos; hay días poéticos, otros más sobrios y unos cuantos más en los que juego con el cuento, lo que me enseña que encasillarnos es la muerte.
  5. Me hizo cambiar una vez más la concepción de este blog, porque antes buscaba escribir cosas muy profundas, llenas de palabras interesantes y metáforas lindas, lo cual me encanta, pero quisiera que mi contenido llegara a más personas y poder dejar una semilla en ellas.
  6. Entendí esa bella y simple frase: “Less is more” (Menos es más).
  7. Al abrir mi intimidad, abrí mi corazón e hice parte de este proyecto a cada uno de los que me leen, así que gracias por ser parte de mi vida.
  8. Esto es solo el comienzo de algo MUY grande.