Reconciliación con nosotros mismos

Hay un chico sentado en una banca del parque, su expresión es seria, sombría; mira a las palomas que buscan migajas de pan para abastecer su hambre, misma que él siente hacia ser feliz.

También observa a la gente; parejas, solteros, familias, amigos, que al final del día son seres humanos como él que día con día siguen una misma rutina, luchan por conseguir sus sueños y superan sus crisis existenciales.

Cada uno con sus diferentes limites, la diferencia que él tiene con ellos, es que él no quiere ser feliz hasta que no alcance la cumbre de su existencia:

Éxito profesional, mente abierta, espíritu pleno, amor en abundancia, seguridad económica, libertad total.

Visualiza cada una de sus metas y mide la distancia para alcanzarlas que sigue siendo abismal; a pesar de que año con año da un paso para acercarse a ellas. Se frustra, se mira en el reflejo del charco y se escupe con repudio, comienza un monólogo de rabia y odio consigo mismo.

— ¡¿Cómo puede ser que a ésta edad sigas luchando contra los mismos demonios?!— Se dice con desprecio.

— Es que tú no entiendes lo difícil que es para mí superar esos miedos, yo solo quiero sentirme bien, todo lo demás es complementario. — Se contesta arrepentido.

— ¡Deja de lamentarte pedazo de mierda! Entiende que la única manera de ser grandes es alcanzando lo que nos hemos propuesto.

— ¡Déjame en paz, me queman tus palabras, ya no quiero ser tu esclavo! — Se responde entre sollozos.

La gente que pasa por el parque lo mira confundida, un hombre piensa en acercarse a ayudarlo, pero él lo aleja con un movimiento de manos. No padece demencia, tan solo es otra persona que no puede lidiar consigo mismo, que día con día pierde la batalla contra su propio ser.

¿En dónde reside la verdadera felicidad?

Existen mil y un teorías diferentes, yo creo que se encuentra en lo más sencillo, como la reconciliación con nosotros mismos.

Letras a la mente (1.0)

El sonido de los coches a la distancia,

La marea en constante cambio,

A ratos sube, a ratos baja,

El viento de altamar que golpea mi cuerpo,

Lo acaricia y lo desgarra,

Me siento envuelto.

Los rayos del sol queman cada tejido de mi piel,

La entreverada telaraña de relaciones que genera mi mente,

El juego de sinapsis neuronal que nunca para,

El deseo de tomar la red de cables y aparatos,

Cargarlos hasta un abismo y tirarlos,

Ver como se estrellan contra el suelo,

Se rompen en pedazos y se convierten en una masa inservible que me ha liberado de mí.

Libre y con una mente fresca me podré sentar a orillas del mar,

Simplemente a contemplar la belleza de la creación.

No hay pasado, no hay futuro, tan solo el presente en el que me encuentro,

Ya no me preocupo, ya no me altero y mucho menos me angustio,

Suspiro en añoranza mientras continúo esclavo de mis propios pensamientos.

Verso al amor (1)

Cuando no sientas amor,

Recuerda el amor que te profesé,

Cuando te sientas solo,

Recuerda el tiempo que estuve contigo,

Cuando añores cariño,

Recuerda el abrazo con el que te acogí,

Cuando caigas en la desesperanza,

Recuerda la fe que mueve montañas,

Cuando la vida deje de tener sentido,

Traeré el camino para ti,

Permite que la flor de la vida se abra,

Deja que sus pétalos florezcan,

Y llenen de su dulce fragancia tus días.

La única infelicidad es aquella que te creas,

La única felicidad es aquella por la cual trabajas,

Que tu danza llene de ligereza el peso de la vida,

Bello ser humano recuerda que eres siempre amada.

Rompe con las cadenas de sufrimiento

Las cadenas de sufrimiento son enlaces de personas que se hacen y traspasan agonía entre ellas, al visualizarlo me imagino el infierno descrito por Dante Alighieri; fuego, calor, gente sufriendo y le agregaría cadenas de metal que los mantienen unidos para hacer del relato algo más crudo, pero a lo que me refiero con esto es algo que hacemos a diario.

Jaime está molesto porque tiene que trabajar el sábado, así que expresa su enojo con las personas que lo rodean, entre ellas está Margarita su novia, que le quiere mucho y se siente mal por verlo de esa manera, intenta alegrar su día, pero él está negado, así que la trata con indiferencia, ella se siente mal y se enoja a su vez por recibir este trato así que al llegar a su casa se comporta de manera arrogante con su mamá y ella a su vez con otra persona.

Esto es una cadena de sufrimiento, ya que al sufrir una persona y exteriorizarlo habrá alguien que resienta su humor y a su vez lo transmita a otro, generando muchos eslabones de gente que en vez de disfrutar su existencia, están pasándola muy mal.

Hace unos años tuve la oportunidad de asistir a una conferencia de un gran maestro y monje budista, Dilgo Khyentse Yangsi Rinpoche, y se me quedó muy grabada una frase: “Una persona feliz va a contagiar de felicidad a los que lo rodean”, ya que la transmitiremos a las personas que se crucen por nuestro camino, les dedicaremos una sonrisa, algunas palabras, tal vez hasta un abrazo y para ellos será un gran regalo y lo darán a alguien más.

Es necesario tomar consciencia de la manera en que nuestro estado de ánimo influye directamente en los demás, ya que hace del bienestar y la felicidad un tema fundamental en nuestro día, porque tenemos la responsabilidad de por lo menos no arruinarle el día al de nuestro lado, no es su culpa que estemos sufriendo, con una simple sonrisa podemos cambiar vidas.

Hay que hacer cadenas de felicidad.

La amistad es una de las expresiones más sinceras de cariño

Durante mucho tiempo pensé que en soledad estaría mejor, me hacía sentir angustia pensar en involucrar mi crecimiento con personas, tenía la creencia que al hacerme ascético y adoptar un estilo de vida sencillo, recluido y alejado de los demás, podría alcanzar mi autorrealización, uno de mis grandes sueños es irme a un monasterio budista, aprender la práctica espiritual e irme a meditar al Himalaya, a una cueva como muchos otros hicieron antes para iluminarse, en soledad.

Con el paso de los años y a través de diferentes experiencias espirituales, he descubierto que el ser humano no puede llegar a su plenitud si no comparte con otras personas, que nuestro amor es para todos: amigos, familiares y hasta gente que no conocemos.

A partir de esta revelación mi percepción dio un giro, porque ahora mi más grande deseo es aprender a amar a cada uno de los seres vivos que integran mi vida, porque sé que es el único camino a la trascendencia.

Me he hecho consciente de lo bien que me hace sentir el amor y cariño de mis seres queridos, de como me ayuda a crecer como persona y que al ser reciproco la vida se convierte en un gran jardín que todos regamos y del cual todos nos beneficiamos.

Querida amiga,

Querido amigo,

¿Por cuántos caminos me has acompañado?

¿A cuántas brechas impenetrables hemos accedido juntos?

¿De cuántos males me has salvado?

Cuando he caído,

Me ofreciste tú mano para levantarme,

Cuando he llorado,

Has secado mis lágrimas,

Cuando un abrazo necesité,

Me diste cien,

Si de desamor sufrí,

Con amor me correspondiste,

Ante mis defectos,

Un apoyo eres,

Frente a mis áreas de oportunidad,

El labrador has sido,

En la oscuridad,

Una luz.

Mi conclusión es que; La amistad es una de las expresiones más sinceras de cariño.

Hace un año Gonram decidió nacer

El 25 de mayo del 2016, compartí el primer artículo en Gonram, “Decidí nacer”:

gr 25 may

Me gustan mucho las retrospectivas porque son el mapa que nos muestra lo  que hemos recorrido o retrocedido, en el caso de este blog yo diría que ha crecido bastante. Desde niño me encantaba escribir, pero me asustaba compartirlo, porque pensaba que me iba a poner en una posición vulnerable, en la cual expusiera lo que soy y la gente se burlara de ello.

Hace un año decidí romper con ese miedo y compartir con ustedes mis narrativas, ahora 12 meses después, puedo decir que la idea ha crecido, ya no es solo compartir escritos, es compartir mi corazón,  generar una evolución consciente en la cual eliminemos las barreras que nos distancian los unos a los otros, es amar plenamente todo lo que engloba la vida y contagiar al mundo. 

Que mis palabras dejen de ser un mero entretenimiento o des-estrés para el día, sino que se conviertan en una visión diferente de actuar ante ciertas situaciones, el adoptar el vivir poético, para mí la poesía lo es todo, y no me refiero a esos versos complejos e intelectuales reservados para unos pocos, no.

La Poesía, va desde detalles como los primeros rayos de sol que iluminan tu recamara, hasta cosas más trascendentales como el amor de pareja, todo es importante y si decides verlo con la perspectiva poética, será hermoso.

Esa taza de café que tomas por la mañana para no perecer en la clase de 7 am, se convierte en una gran experiencia si aprecias su fragancia, si disfrutas cada trago y saboreas el amargor que le caracteriza.

Escuchar los problemas de aquella persona que te absorbe, se convierte en la plena atención hacia un ser que necesita de tu ayuda y a quien puedes influir de manera positiva, es agradecer la confianza que te tiene.

Podría enumerar mil y un situaciones más que son parte de nuestra rutina diaria y pasan desapercibidas para nosotros, pero que vistas desde la poesía hacen la diferencia entre una vida rica a una deplorable.

Gracias a todas aquellas personas que me leen, que han estado al pendiente de mis escritos, que han podido apreciar la evolución de Gonram, mucho amor hoy y siempre para todos.

Gracias vida

Cada mañana que amanece es un día más en este camino que se quema como la vela que alumbra la noche, y parece que nos olvidamos de ello, existimos como si esto fuera a ser eterno, con todos nuestros lujos y preocupaciones; pocas veces nos damos el espacio de bendecir nuestro viaje por el mundo,cantaba Violeta Parra su famosa canción, “Gracias a la vida“, yo también le dejo unas letras a mi vida: 

Hay tanto que agradecer,

Desde el viento que mueve la hoja del árbol,

Hasta el beso que transpira pasión,

La danza de las olas del mar,

O la profunda calma del océano,

La sonrisa de mi hermano,

Y el abrazo de mi hermana,

El encuentro de dos almas enamoradas,

O el sufrimiento que se evapora,

La libertad en cada paso,

O la jaula a la que me condeno,

No hay límites en el agradecimiento,

Podemos agradecer nuestras barreras mentales,

O lo fácil que es destruirlas,

Gracias a lo bueno,

A lo malo,

A la vida,

A la muerte,

A el amor que nos profesamos,

Y al Gran Espíritu que nos permite continuar jugando.